{"id":55720,"date":"2021-05-07T11:20:59","date_gmt":"2021-05-07T09:20:59","guid":{"rendered":"https:\/\/tecnolawyer.com\/data-pro-quo\/"},"modified":"2021-05-07T11:44:15","modified_gmt":"2021-05-07T09:44:15","slug":"data-pro-quo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tecnolawyer.com\/es\/data-pro-quo\/","title":{"rendered":"Data Pro Quo"},"content":{"rendered":"<p>Quid pro quo es una expresi\u00f3n latina, de uso muy frecuente en el \u00e1mbito jur\u00eddico, que podr\u00edamos traducir como \u201cuna cosa por otra\u201d. Se refiere a lo que se da a cambio de otra cosa.<br \/>\r\n<br \/>\r\nAprovechando el juego de palabras, la empresa Shackleton ha presentado <a href=\"https:\/\/www.shackletongroup.com\/works\/accenture-data-pro-quo\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Data Pro Quo<\/a>, la primera <strong>m\u00e1quina vending en la que se paga con datos<\/strong>. S\u00ed, los productos no se pagan con dinero sino con nuestros datos. Partiendo del concepto de que los datos son la nueva moneda, la empresa lo ha llevado a la pr\u00e1ctica de forma literal.<br \/>\r\n<br \/>\r\nYa estamos acostumbrados a cambiar datos por servicios, aunque hasta ahora lo hac\u00edamos de forma impl\u00edcita. Lo hacemos cada d\u00eda una docena de veces: cuando queremos entrar en una p\u00e1gina web (recordemos las <em>cookies<\/em>), cuando queremos descargar un documento o un ebook, cuando nos instalamos una app y tantos otros ejemplos.<br \/>\r\n<br \/>\r\nYa hace tiempo que perdimos la inocencia. Al principio pens\u00e1bamos que los productos y servicios en l\u00ednea eran gratuitos. Llen\u00e1bamos formularios a diestro y siniestro, baj\u00e1bamos cualquier tipo de infoproducto como si no hubiera un ma\u00f1ana y, por supuesto, instal\u00e1bamos apps cada d\u00eda (\u00bfhab\u00e9is contado cu\u00e1ntas apps ten\u00e9is instaladas en el m\u00f3vil?). Por no hablar de las redes sociales que son verdaderas <strong>yonquis de los datos<\/strong>.<br \/>\r\n<br \/>\r\nPorque todo este capital de datos que corre por Internet requiere una colosal infraestructura formada, entre otras, por centenares de miles de servidores, millones de kil\u00f3metros de fibra \u00f3ptica y una gesti\u00f3n brutal de la energ\u00eda necesaria por que nosotros podamos enviar un whastapp. Y esto tiene un <strong>coste muy elevado<\/strong>.<br \/>\r\n<br \/>\r\nCon Data Pro Quo nos encontramos con la <strong>primera propuesta honesta de intercambio de datos por producto<\/strong>. El funcionamiento es el mismo que cualquier m\u00e1quina de vending en la que el usuario elige el producto que quiere comprar. Y para pagar, en vez de dinero o tarjeta (no se admite otro forma de pago), tiene que responder a una serie de preguntas empezando por el cargo (la m\u00e1quina est\u00e1 destinada a entornos corporativos) y, en funci\u00f3n del perfil, aparecen diferentes cuestiones que, una vez contestadas, dan acceso al producto deseado.<br \/>\r\n<br \/>\r\nAdem\u00e1s de honesta y creativa, <strong>la propuesta es inteligente<\/strong> en el sentido que considera al usuario como una persona formada, que valora su privacidad y a quien, de forma abierta, se le puede proponer el intercambio de datos por producto.<br \/>\r\n<br \/>\r\nComo siempre, tendremos que estar <strong>atentos a la gesti\u00f3n de los datos<\/strong>, una vez recogidos, desde el punto de vista de la privacidad y el control que haga la empresa sobre el riesgo de un eventual escape de datos del servidor interno. Pero esto ser\u00e1 tema de otro post.<br \/>\r\n<br \/>\r\nCuidaos!<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Quid pro quo es una expresi\u00f3n latina, de uso muy frecuente en el \u00e1mbito jur\u00eddico, que podr\u00edamos traducir como \u201cuna ... <a title=\"Data Pro Quo\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/tecnolawyer.com\/es\/data-pro-quo\/\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Data Pro Quo\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":55723,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"generate_page_header":"","footnotes":""},"categories":[251,252],"tags":[],"class_list":["post-55720","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-derecho-empresa-entornos-digitales-es","category-privacidad-proteccion_datos-es","generate-columns","tablet-grid-50","mobile-grid-100","grid-parent","grid-50"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tecnolawyer.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55720","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tecnolawyer.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tecnolawyer.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tecnolawyer.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tecnolawyer.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=55720"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/tecnolawyer.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55720\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tecnolawyer.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/55723"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tecnolawyer.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=55720"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tecnolawyer.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=55720"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tecnolawyer.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=55720"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}